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¿Con qué frecuencia limpias los armarios de la cocina?

¿Eres de las que limpian los armarios de la cocina una vez al año o todo lo contrario? La cocina es una de las zonas de más uso de la casa y en los armarios se acumula grasa y suciedad sin que nos demos cuenta.

Hacer una limpieza profunda de vez en cuando te ayudará a mantener los armarios de la cocina limpios y relucientes.


Lo primero que tienes que hacer es utilizar las herramientas correctas:

  • agua templada con jabón
  • guantes de goma
  • bayetas
  • un estropajo
  • bicarbonato de sodio y vinagre
  • un producto de limpieza no abrasivo
  • toallas limpias

Ya estás lista para limpiar. 

No es que sea una tarea muy agradable, así que vamos a mostrarte cómo hacerlo de la forma más eficiente posible para que tus armarios queden resplandecientes.


¡Pon tu música favorita y dale caña!


  1. Vacía los armarios. Asegúrate de que no queden envases de harina ni recipientes viejos en el fondo del armario.
  2. Puedes aprovechar para tirar esos utensilios o productos viejos que ya no vas a usar.
  3. Utiliza agua templada con jabón para limpiar el interior de los armarios. Si puedes quitar los estantes, hazlo y límpialos. Utiliza un producto de limpieza que sea compatible con el material con el que están fabricados los armarios. Para limpiar las marcas difíciles y las manchas de grasa, utiliza bicarbonato de sodio y vinagre y restriega con cuidado.
  4. No recomendamos el uso de lejía porque puede dañar la superficie y contaminar lo que hay dentro.
  5. Ah, y no olvides las puertas y las agarraderas. Es difícil de ver, pero están cubiertas de marcas de dedos y grasa.
  6. Cuando hayas acabado, seca los armarios con una toalla o papel de cocina y, si tienes tiempo, déjalos abiertos durante un rato.

Y ahora viene la parte divertida: volver a poner todo en su sitio. Eso sí, de forma ordenada. Guarda las cosas que menos utilices en la parte superior y el fondo y deja lo que usas a diario al alcance de la mano.

Si la vajilla y los cubiertos están un poco sucios, ponlos en el lavavajillas o friégalos a mano. 

Y ya que estás en ello, no olvides limpiar los azulejos, la encimera y las paredes. Una limpieza rápida y quedarán tan relucientes como los armarios.

Sigue esta simple rutina de limpieza cada dos meses para que tus armarios estén siempre limpios y libres de grasa.