Ahorra tiempo y estrés – ¡comienza a planificar y preparar las comidas de antemano con el método “meal prep”! Aquí te contamos cómo planificar, preparar y almacenar comidas saludables para ti (y para tu familia). Tanto si tienes experiencia en el “meal prep” como si estás empezando a planificar y preparar tus comidas, ¡tenemos los mejores consejos para ti!
Planificar y preparar con antelación lo que vas a comer te ahorrará tiempo y estrés. Te ahorrará tiempo cuando llegues tarde a casa del trabajo, ya que tendrás la cena lista en unos minutos. ¡Y además es saludable! Si tienes algo preparado en el frigorífico o en el congelador, estarás menos tentado a comprar comida rápida llena de calorías y sal cuando no te apetezca cocinar. ¿Te parece difícil? ¡Con nuestros consejos será pan comido! Planificarás y prepararás tus comidas de antemano como todo un profesional.
1 Empieza por la comida que te resulte más estresante
Si estás empezando con el “meal prep”, comienza planificando y preparando una única comida, o las comidas de todo un día. Planifica según tu estilo de vida: ¿Qué comidas te conviene preparar? Quizás la cena el día que vas al gimnasio, o el desayuno de un lunes frenético – ¿qué comida o aperitivo te resulta más estresante?
2 Elige el método que mejor se adapte a ti
Puedes preparar, refrigerar o congelar un desayuno, una comida o una cena completos. Piensa en avena, sopas, salsa para pasta, sándwiches, guisos o purés. Pero no tiene por qué hacerlo: cocinar una montaña de arroz, picar un montón de verduras o freír de antemano la carne para dos días también te ahorrará mucho tiempo. Otra opción podría ser cocinar una comida y hacer el doble de cantidad, de modo que puedas comerla durante dos días seguidos. ¿Y qué tal si preparas porciones de aperitivos?
3 Elige un día para cocinar
Una vez que hayas decidido lo anterior, es la hora de elegir el momento. Para la mayoría de gente, el sábado o el domingo son los días perfectos para una relajante sesión de cocina, pero, claro está, todo depende de tu vida social y estilo de vida. Un consejo: empieza con las recetas que ya conozcas, así ahorrarás tiempo preparándolas.
¿Manos a la obra? Asegúrate de que tienes todo lo que necesitas para sacar el máximo provecho a una sesión de cocina. Suficientes tarros, sartenes, cubiertos, tablas para cortar y recipientes o bolsas donde guardar la comida que prepares.
Mantén fresca la comida
Si vas a planificar y preparar comidas para usarlas después, tendrás que cocinarlas de antemano. Y, como es lógico, te apetece que se mantengan frescas hasta el día que las consumes. El frigorífico es una buena opción, pero si quieres conservar la comida durante más tiempo, el congelador es perfecto para ello. Para congelar de forma adecuada, presta atención a estos consejos.
Congela de forma eficaz
Deja que los alimentos o comidas se enfríen durante unas dos horas antes de meterlos en el congelador. Así evitarás que tu congelador se caliente demasiado. Para organizar tu congelador, escribe el contenido, el número de personas y la fecha en el recipiente de la comida. Si lo haces con un rotulador resistente al agua sobre una cinta adhesiva, podrás leerlo bien y quitarlo si congelas otra cosa en el recipiente. Sabemos de personas que organizan los cajones del congelador de tal manera que lo que hay que comer primero está siempre en la parte delantera: ¡Genial!
Descongela de forma segura
Deja que los productos congelados se descongelen en la nevera durante 24 horas para que se descongelen por completo, sin que la temperatura sea demasiado alta. Cuanto más alta sea la temperatura, más bacterias pueden proliferar. Además, ayudas a la refrigeración de tu frigorífico, lo que supone un ahorro de energía, ¡qué cool!
Congelar la fruta
Congelar fruta es estupendo para un desayuno rápido. Aquí te damos algunos consejos útiles: congela el plátano sin piel y retira el corazón de las manzanas y las peras. O pela la fruta con antelación y córtala en trozos. Congélalos y ponlos en tu yogur la noche anterior. Mete el bol en la nevera y estará listo para comer a la mañana siguiente. Las uvas y las bayas pueden congelarse enteras.
Congelar las verduras
Escalda las verduras antes de congelarlas. Escaldar significa cocerlas durante un breve periodo de tiempo en agua hirviendo o al vapor (sólo unos minutos). La mayoría de las verduras, como la coliflor, el brócoli, la lombarda, la remolacha, el calabacín y la berenjena, pueden congelarse. Las verduras que contienen mucha agua, como la lechuga, los tomates y el pepino, no son adecuadas para la congelación. Se empapan mucho cuando las descongelas. Sin embargo, puedes congelar salsas con esas verduras.
Los mejores alimentos para el “meal prep”
Si vas a planificar y preparar comidas de antemano, haz platos con ingredientes que puedas congelar bien y que sigan siendo sabrosos después de descongelarlos. Las sopas y los guisos, por ejemplo, son ideales. Cuidado con los platos con verduras acuosas sin cocer, como la lechuga o las espinacas: ¡se quedan blandas en el congelador! Al igual que el pimiento, el calabacín, las setas y el pepino. Los wraps, las patatas cocidas, los productos lácteos y los fideos tampoco deben congelarse. La mayoría de los demás productos se pueden congelar.
¿Cuánto tiempo se pueden conservar los alimentos en el congelador?
Pan – 1 mes
Verduras – 1 año
Fruta – 8-12 meses
Pescado – 3-6 meses
Pollo – 3 meses
Cerdo - 2 meses
Carne picada - 3 meses
Cordero - 3 meses
Ternera - 9 meses
Arroz y sobras – 3 meses
Disfruta de la comida, no la desperdicies.
La planificación y preparación de comidas de antemano es una forma fantástica de evitar el desperdicio de alimentos. Porque la comida que se usa, no se desperdicia. Pero también hay otras formas de evitar el desperdicio de alimentos:
No cocines más de lo necesario
Pesa o mide los alimentos al prepararlos, con una balanza de cocina Brabantia, con esa práctica cuchara para espagueti con medidor de porciones Tasty+ o con el bonito bote de almacenaje con taza medidora. Así no cocinarás (ni comerás) en exceso.
Residuos orgánicos
También puedes cuidar del planeta mientras cocinas. Por ejemplo, coloca un bonito recipiente Sort & Go en tu encimera para los residuos orgánicos – perfecto para tu montón de compost.
Mantén los alimentos frescos durante más tiempo
Mantén tus alimentos a la vista y frescos durante más tiempo con los ingeniosos recipientes de almacenaje de Brabantia. Con una tapa que se cierra herméticamente para que los alimentos se mantengan frescos durante más tiempo. Disponen de una mirilla o son completamente transparentes, para que puedas ver lo que hay dentro de un vistazo.
Utiliza las sobras
Una idea inteligente: guarda y utiliza las sobras siempre que puedas. Las sobras y las verduras no tan frescas quedan bien en sopas y platos al wok. O prueba a asarlas. Consejo: pon un recipiente especial en tu congelador para guardar los restos de verduras hasta que tengas suficientes para hacer una buena sopa.